EL GENERAL DE DIVISIÓN D. MARCOS MATURANA DEL CAMPO Y SU FAMILIA POR FRAY HUMBERTO MATURANA Sociedad Imprenta Litográfica. BARCELONA SANTIAGO-VALPARAISO 1915 EL GENERAL DE DIVISIÓN , MARCOS MATURANA DEL CAMPO Y SU FAMILIA POR FRAY HUMBERTO MATURANA PRIMERA PARTE BIOGRAFÍA DEL GENERAL. DON MARCOS MATURANA DEL CAMPO
I
En los países donde existe el culto de las virtudes cívi
cas, los guerreros denodados son siempre objeto de respeto,
admiración y cariño.
Desde las tiempos más remotoslos héroes legendarios han
merecido los homenajes de sus contemporáneos y de las ge
neraciones posteriores.
El valor, el heroísmo, la abnegación, el sentimiento del
deber para con la patria, refundidos en un carácter militar,
han sido temas superiores del poema, de la tradición y de la
historia.
AsÍ seRÍa trasmitido de edad en edad, la epopeya humana,
sirviendo de enseñanza ejemplarizadora.
En los tiempos modernos, la epopeya antigua es el encanto
y la lección permanente para todos los que educan su vo
luntad en el buen ejemplo,
El soldado no sólo ofrece el ejemplo de sus acciones heroi
cas y meritorias, sino sus constantes padecimientos en las
campañas, en la vida del vivac, en las duras jornadas por
regiones inclementes bajo climas insalubres, en la resignación
con que soporta el rigor de las estaciones extremas y la sere
nidad y la paciencia para resistirlas curaciones implacables
de sus heridas, siendo mártir por las torturas que le causan
las gloriosas cicatrices de las batallas.
La magnanimidad del héroe vencedor para con eI vencido.
como la puso en evidencia el general norteamericano. Ulises
Grant, en el campo de batalla de Richmond, dando amnistía
general al ejército de Lee, es una de las más grandes virtu
des que enaltecen la carrera de las armas.
La lealtad a las leyes y a los principios constitucionales de
la autoridad y del Estado, es también un título de honor
para todo militar, que sabe cumplir los deberes que imponen
la ordenanza y la obediencia como base de disciplina.
Toda rebelión contra el orden público es una traición a la
patria y a las leyes, que merece la degradación y el castigo
más severo.
Por eso el pundonor debe ser la primera de las virtudes del
soldado; porque en él se cifra la dignidad, la moralidad y el
recto y activo cumplimiento del deber.
No basta saber llevar el uniforme que se viste, es menester
saber honrarlo en todas las circunstacias de la vida, lo mis
mo en el cuartel que en la tienda de campaña, en la socie
dad, en los puestos de responsabilidad y en los combates.
Las virtudes caballerescas han merecido encarnar en personajesque representan las glorias de una raza, de una época o de la nacionalidad.
En Francia que ha sido la patria legendaria del heroismo militar, un guerrero ha sido el modelo del soldado y del caballero.
El héroe de Bretaña, La Tour de D'Auvergne, caballero sin tacha, como Ballardo, resume las páginas de la historia de su raza en su vida extraordinaria modelada en el más severo cumplimiento del deber militar.
El poeta Francois Copee lo define de este modo, con la sen
cilla elocuencia de su estilo: «su sólo nombre significa bravu
ra, pero no significa esto solamente, significa además rectitud,
bondad, desinterés y patriotismo».
En América han existido guerreros de esta misma índole,
geniales en el conocimiento del deber y en el cumplimiento
de sus obligaciones, como los generales Sucre, modelo conti
nental de grandeza moral y de heroísmo y Manuel Piar y
Córdoba, que han ilustrado los anales de su suelo con la excel
situd de su patriotismo.
Como éstos, el general don Marcos Maturana fué un solda
do modelo por el carácter, elevación de sus cualidades, al tem
ple de su alma y la firmeza de su vocación militar (1).
II
Nació el General Maturana en la ciudad de San Fernando
EN 1802.
Fueron sus padres el Alcalde de ella don Manuel Jesús
Maturana y Guzman Coronado y doña Petronila del Campo
y Saavedra,
Siendo aún niño de 16 años supo demostrar la grandeza de
su alma, enrolándose como soldado distinguido entre esa
pléyade heroica, que al grito de Manuel Rodríguez: «aún te
nemos patria ciudadanos», después del desastre de Cancha
Rayada, corrió a formar el Regimiento Húsares de la Muerte,
para salvar a la República, en peligro de ser ahogada en su
mismo nacimiento por las victoriosas armas realistas.
El acendrado patriotismo de los suyos había prendido tam
bién en el alma de este niño.
La mansión de unos de sús tíos, el generoso y gran patriota,
Maestre de Campo don Pedro José Maturana y Guzman, era
el cuartel general de los abnegados y heroicos defensores de
la República en la provincia de Colchagua.
Era éste un respetable y acaudalado vecino de San Fernan
do, donde había desempeñado los cargos más importantes,
siendo Comisario de las milicias de Colchagua, alcalde y juez
Puso también su gran prestigio e inmensa fortuna al ser
vicio de la Independencia Nacional (1).
(1) El testamento de este benemérito ciudadano, otorgado en San Fer
nando en 1836. el 10 de Julio, dice: «Declaro que el motivo del arbitrio para
subsanar mi conciencia y responsabilidad para cederle a mis hijoa la ha
cienda de la Teja, fué que gasté por mi adhesión a la causa de la libertad
del país, en la Revolución, más de $40.000— que tenía en efectivo, en
emisarios, correos y otros gastos de necesidad y correspondencias con el
General San Martín y otros sujetos del mismo rango; y creyendo que en
este gasto no debían ser perjudicado" mis hijos, deliberé hacerles la expresada cesión"
Con motivo de la actitud poco delicada de algunos políticos en la guerra
contra el Perú, trascribiendo Vicuña Mackenna en el Nuevo Ferrocarril esta
parte del testamento de don Pedro Maturana Guzman para enrostrarles su
falta de honradez y patriotismo, dice hablando de Maturana «en cuya alma
ardió la llama de aquel puro patriotismo que nos dio sin empréstito y sin bo
nos, la libertad y la independencia que hoy gozamos. Gastar cuarenta
mil pesos en efectivo «por la patria" en aquellos tiempos en que mil pesos
eran cien mil inconvertibles, y declararlo por testamento para alivio de su
alma, se tomará hoy por una simple invención de rebuscadores de archivos,
y tal sin duda habrá de parecer a muchos cuando se ve a conocidos millo
narios de estos tiempos vender al enemigo de la patria los medios de agre
dirnos, y luego interponer la ley extranjera entre su codicia infame y su
traición cobarde, sin que nadie ni el Gobierno mismo, se ocupe de tales ni
miedades».
III
En esta escuela se había formado Marcos Maturana. No
extraña pues verlo en tan temprana edad convertido en un
patriota y un soldado de indomable valor. Por eso fué de los
primeros voluntarios que acudieron en defensa de la Patria,
al saberse en la Capital el desastre De Cancha Rayada,
Le correspondió combatir por la libertad en la gloriosa y
memorable batalla de Maipú el 5 de Abril de 1818, cinco días
después de haberse enrolado en las filas de su Regimiento.
El joven Maturana tuvo una acción tan bizarra y esplén
dida en esa batalla, que afianzó la soberanía de la República
y la independencia de la América, que el Gobierno le conde
coró con un escudo de honor.
Permaneció en ese cuerpo de ejército hasta su disolución
enlas campañas del Sur.
El de Agosto de aquel año se incorporó como cadete
en la carrera regular de las armas.
«Se dedicó con especialidad al estudio de arma de Artille
ría, en la que fué un militar científico» según dice uno de sus
biógrafos en la campaña Restauradora dio pruebas tan no
table de hábil artillero y de valentía, que ambos Gobiernos
lo condecoraron nuevamente, con una preciosa medalla de
oro y brillantes el del Perú y con una de oro el de Chile,
En la expedición a Chiloé sus proezas correspondieron a
su renombre.
Su valor, acrisolada lealtad, y respeto a las leyes, ahoga
ron la revolución del 20 de Abril de 1851 y salvaron al Go
bierno del General Bulnes
En esta acción dirigía personalmente la puntería de los
cañones de la artillería su hijo, el más tarde bizarro y que
rido General de División. Marcos Maturana Molina, entonces
Alférez del Regimiento de Artillería comandado por su pa
dre.
En lo más difícil y recio de la lucha, ve el ilustre Jefe que
traen a su hijo, arrojando bocanadas de sangre, y casi exá
nime: «¡Bueno me ha salido el niño!» exclamó: pero entre
tanto con una suprema y heroica resolución ordena abrir
de par en par las puertas del cuartel, por donde se precipi
tan las huestes sublevadas fieras y orgullosas con la victoria,
que ya creían segura, cuando no hacían sino caer en la tram
pa preparada.
Allí, en medio del patio, se presenta el valiente General,
«con su talla y alma de gigante» dice Vicuña Mackenna, fren
te al sarjento Fuentes, caudillo del motín del célebre y bra
vo Regimiento Valdivia, quien, aunque temerario, violento
y ensoberbecido con el triunfo, se anonada «ante la figura
severa e impertubable como siempre de Maturana, y cae a
sus pies, dejando escapar de sus manos el arma homicida.
Uno a uno fué Maturana desarmando a los conjurados y
después de asegurar a Fuentes con una barra de grillos, e
dirige a la Moneda en busca del Presidente, General Bulnes,
quien ya había abandonado el Palacio. Lo encuentra en la
calle y le dice que la revolución ha sido sofocada y presos
muchos de los sublevados,
El ilustre Bulnes había oído que el leal comandante de la
Artillería estaba prisionero y el cuartel en poder de los re
voltosos: por eso al encontrarse con Maturana y saber de
sus labios la verdad, abrazó con efusión a su noble amigo y
ambos de dirigieron al Palacio de Gobierno a dictar las últi
mas disposiciones, que debían concluir con el movmiento
sedicioso.
Vicuña Mackenna dice que sólo la serenidad de Maturana
y su imperturbable heroísmo le dieron el triunfo en esta jor
nada.
«La carrera militar del General Maturana del Campo fue
no sólo brillante sino singularmente notable por su rectitud,
siendo rarísimas las que podían parangonarse con la suya en
el ejército» (1).
En 1855 y 1864 la Capital de la República le llevó como su
representante a la Cámara de Diputados.
En 1861 asumía el Gobierno de la República don José Joa
quín Pérez y a principios del año siguiente llamaba al General
Maturana a compartir con ellas funciones del Gobierno en
el Ministerio de la Guerra.
Fué el Ministro que durante más largo tiempo acompañó
al Presidente Pérez: sus demás colegas de Gabinete, don Ma
nuel Antonio Tocornal, don Miguel Güemes y don José Vic
torino Lastarria fueron luego reemplazados.
«El llamado de Maturana al Ministerio de la Guerra, dice
don Luis de la Cuadra, fué aplaudido por la Nación entera,
como lo relatan los periódicos de la época».
Allí reveló dotes de gobernante inteligente, progresista y
bondadoso.
Una de sús primeras medidas en el Gobierno fué obtener
del Congreso la amnistía general para todos sus compañeros
de armas, a quienes había vencido en la revolución del 51 y
permanecían separados de las filas militares,
Wenceslao Bulnes, Francisco Barceló, Justo Arteaga y
cien más volvieron al Ejército.
No contento con este rasgo de nobleza, consiguió el despa
cho de una ley de montepío para las familias de los caídos en
esa contienda.
Maturana es el organizador del Ejército de la República y
su acción y ejemplo jamás se borrarán de esa institución que
tantas glorias ha dado a la Patria.
El 25 de Julio de 18B2 presentó a las Cámaras un proyec
to de ley afín de adquirir un barco a vapor para la navega
ción de los rios del Sur.
«La necesidad de conocer detenidamente, decía, y recorrer
en toda su extensión navegable los ríos que cruzan la rica y
feraz Provincia de Arauco, la conveniencia de abrir esa vías
a la población y explotación de esa importante porción del
territorio de la República, nos es demasiado conocida para
que me detenga a manifestarla. Los ensayos hechos con este
propósito en distintas épocas por nuestra Marina Militar y
principalmente la última expedición ejecutada sobre la cos
ta y ríos de Arauco en Abril y Mayo últimos, han convenci
do al Gobierno de la necesidad de persistir en esos conoci
mientos iniciados, tanto por el interés económico que envuel
ven, cuanto por los de otro orden político y nacional com
prometidos en aquellos territorios».
El 2 de Agosto hizo un Reglamento para la Escuela Náu
tica de Ancud y el día 12 del mismo mes obtuvo la aproba
ción del proyecto de ley sobre organización de la Guardia
Nacional.
Hasta la fecha en que el general Maturana se hizo cargo
de la cartera de Guerra, no se había podido elaborar un pro
yecto de Código Militar, no obstante los decretos de 10 de
Enero de 1843 y de 4 de Febrero de 1843» en que se ordenaba
ese trabajo.
Comprendiendo el Ministro Maturana, la urgencia e im
portancia de este Código, nombró por decreto de 22 de Oc
tubre de 1862, a los Coroneles don José María Sessé y don
Justo Arteaga para que redactaran un proyecto de Código
Militar imponiéndoles al mismo tiempo la obligación de co
municar al Ministerio mensualmente los progresos de su co
metido.
Veamos su gran labor realizada en el corto lapso de
tiempo de 1863 a 1864.
El 6 de Marzo de 1863 hizo un Reglamento para los Pilo
tos Prácticos en Chiloé y Llanquihue.
El día 19 dispuso que la Dirección de la Armada pasara al
Gobierno anualmente un informe sobre los méritos y aptitu
des de los miembros de la Marina.
El 16 de Abril elaboró un reglamento para los barcos mer
cantes de la Nación.
El 15 de Julio, con el fin de fomentar los astilleros nacio
nales, dictó un decreto en el cual se les otorgaban muchas
franquicias.
El 1 de Agosto ordenó establecer hospitales militares en
las plazas de Angol, Mulchén y Lebu.
El día 4 dictó un Reglamento para la Escuela Naval y con
esa misma fecha creó y organizó una Oficina de Ingenieros
Militares,
El 2 elaboró un Reglamento para los barcos pescadores.
El 3 de Septiembre reglamentó los uniformes de los Oficia
les de la Armada,
El 18 de Noviembre hizo un Reglamento para el Consejo
de Administración e Instrucción de la Escuela Naval.
El 20 de Enero de 1864 declaró exentos a los bomberos
del servicio militar.
El 4 de Agosto derogó una disposición que eximía del
mismo servicio a los alumnos externos de los colegios.
IV
Tiempos difíciles corrían para la República. Se acentuaban
los rumores de guerra: España no se conformaba aún con la
pérdida definitiva de sus valiosas colonias.
El Ministro Maturana no sólo se preocupaba del progreso
intelectual y económico del país en el ramo confiado a su pre
visión, patriotismo e inteligencia, llevando la civilización al
centro de la Araucanía y preparando la formación regular y
científica de las instituciones armadas, sino que también
ordenaba y hábilmente había ido organizando la defensa mi
litar del país.
Había obtenido del Congreso Nacional gruesas sumas para
la adquisición de material bélico y militarizado toda la Na
ción, la aprobación del proyecto de la Guardia Nacional, que
permitió adiestrar en el manejo de las armas a todos los
ciudadanos sin perturbar el desenvolvimiento agrícola e in
dustrial del país.
El 2 de Julio de 1864 pedía a la Representación Nacional
créditos por valor de millón y medio de pesos con el objeto
de comprar barcos de guerra para la defensa de nues
tras costas.
Vicuña Mackenna insinuó la idea de que esos barcos se com
praran en Estados Unidos, como una manifestación de sim
patía hacia la gran nación americana. Don Melchor de San
tiago Concha los quería capaces de ponerse en el Estrecho y
en el Cabo de Hornos para impedir a la escuadra española
la entrada al (terrítorio de la República. Cada congresal ex
ponía sus ideas más o menos sensatas.
El Ministro Maturana, siempre atento a las necesidades
públicas, satisfizo, como de costumbre, las aspiraciones ge
nerales del patriotismo, declarando que había convocado a
un consejo a los Almirantes Blanco y Simpson y a los Capi
tanes Bynon y Goñi y que por acuerdo unánime se había re
sucito demucs de maduro estudio, comprar en los Estados
Unidos cuatro barcos iguales, a vapor, de 1,200 toneladas,
artillería de 32 y 68 y un cañón de 1.50.
Persistiendo las alarmas, el 28 de Noviembre del mismo
año el Ministro Maturana tranquilizaba al país, haciendo ver
cómo nada se había desatendido y todo estaba dispuesto para
el caso desgraciado de un ataque del exterior.
«Puedo asegurar, decía, que nada se ha descuidado a este
respecto. Tanto los comandantes de los cuerpos como el Go
bierno han hecho cuanto permitían los recursos disponibles,
a fin de darles una organización que corresponda a las exi
gencias del presente.
Hace poco se ha impartido una circular para que esos
cuerpos se ejerciten en el tiro al blanco,
«La Guardia Nacional asciende a cincuenta mil hombres,
siendo que antes llegaba solo a treinta y siete mil. En todas
partes se han organizado Brigadas Cívicas. Todo se ha pre
visto. Estoy seguro de que en el momento del peligro, nues
tras guardias cívicas se batirán tan bien como los valientes
soldados de línea.
IV
Espíritus inquietos y sectarios combatían en el Congreso
el miserable aumento de once pesos en el modestísimo hono
rario de veinticinco que gozaban los Capellanes de Ejérsito.
En el ánimo desapasionado y justiciero del entonces Di
putado don Marcos Maturana, hombre sin miedo y sin dolo,
no podían tener cabida tales sentimientos.
En sesión de 26 de Julio de 1856 el Diputado Maturana
decía en defensa del proyecto: «Las prácticas a que como
tales funcionarios están sujetos, son bastantes laboriosas,
sin contar con la obligación que tienen de salir a campaña,
si se ofrece, y aunque esto no lo hagan con las armas en la
mano, sino en cumplimiento de su sagrado Ministerio, no
por eso están menos expuesto a que les toque una bala,
como a cualquier militar».
A este hombre venerable, como dice de la Cuadra, no se le
puede reprochar una injusticia, una ligereza, una falta de
consideración y deferencia, ni aun para con sus adversarios
políticos. Siempre era el mismo: sereno, noble, respetuoso,
Al ser interpelado en el Congreso en vísperas de eleccio
nes, con bastante acaloramianto a veces, lograba siempre
con su palabra clara, tranquila y culta, calmar el ardor de
los oradores y dejarlos agradecidos a sus explicaciones.
Una sola vez se le oyó replicar con dureza a don Manuel
Montt. Era una sesión del mes de Marzo de 1862. Antes de
su apertura el señor Montt manifestó al Ministro Maturana
privadamente que iba tener el sentimiento de interpelarlo,
El Ministro le contestó que tendría el mayor agrado en
complacer a todos los miembros del Congreso sobre los ne
gocios del Ministerio a su cargo.
Abierta la sesión, el señor Montt desarrolla una violentí
sima interpelación sobre intervención electoral de los Guar
dias Nacionales.
El Ministro Maturana oye sereno el largo e irritado discurso, replicando en seguida con gran mesura y claridad. Fuera
de sesión maniftstó al Diputado interpelante algunos docu
mentos justificativos y obtuvo de él que reconociera la ab
soluta corrección del Gobierno, diciéndolc que veía compla
cido que el Ministro se había anticipado a prevenir los males
que denunciara.
Empero, no obstante esta categórica y terminante decla
ración, volvió al día siguiente a atacar al Gobierno, vién
dose el Ministro Maturana obligado a decirle que encontraba
extraña su actitud y que no estaba dispuesto a mayores ex
plicaciones.
V
Después de su salida del Ministerio, la Provincia de San
tiago lo llevó al Senado de la República en 1866 en lugar de
su ilustre amigo el General Bulnes.
Desempeñó Maturana además los cargos de Ministro de
Guerra, Inspector General del Ejército, Edecán del Gobier
no, Miembro de la Comisión Calificadora de Servicios y Con
sejero de Estado.
«En todos esos cargos, dice don Luis de la Cuadra, fué
siempre el hombre íntegro, de bondadoso carácter, de no
bles sentimientos. Llamado a luchar en situaciones políticas
difíciles, tuvo la singular fortuna de no atraerse el odio ni
la antipatía de persona alguna»,
Durante el tiempo que el General Maturana del Campo,
continúa el mismo autor, desempeñó puestos públicos, no se
sacrificó a nadie. El derecho y el bienestar tenían en el un
caluroso defensor. Los militares eran tratados preferente
mente por Maturana, que había servido ruda y abnegada
mente al país y sabía muy bien que los servicios militares
tienen un mérito que no es posible desconocer. No ignoraba
que el cuartel y la campaña rodean la existencia de cierta
aureola que arroja fuertes resplandores».
«Una vida tan honrada, una existencia entera consagrada
al servicio de la Patria, más de medio siglo de servicios con
tinuados en la carrera de las armas, no necesitan, dice su
biógrafo ya citado, que nos detengamos en analizar el valor
y los méritos contraídos en esa serie de acontecimientos, de
privaciones, de batallas, de campañas y de servicios».
Este hombre benemérito falleció en Santiago el 30 de
Agosto de 1871,
El diario La República emitió con éste motivo los siguien
tes conceptos sobre su carrera y servicios militares: «Una vez
más tenemos que deplorar un hecho que todos los días de
ploramos, la muerte de uno de nuestros semejantes. Una vez
más también tenemos que deplorar un hecho más sensible
todavía, la muerte de un hombre que había dedicado su vi
da entera al Servicio de su patria y que por sus virtudes se
había distinguido de una manera brillante entre sus conciu
dadanos.
Hoy serán conducidos con los honores propios al alto
rango que ocupaba, los restos del General Maturana; pero
esos preciosos restos llegarán a su última morada acompaña
dos al mismo tiempo de algo que es superior al desfile de
unas cuantas compañías o al ruido de una descarga, el pro-
fundo pesar de un pueblo entero».
«Cuando sobrevino el fallecimiento del Genera! Maturana,
continúa su biógrafo de la Cuadra, nada hacía presentir tan
enorme desgracia; por eso fué que su inesperada muerte su
mió en hondo duelo a la sociedad, al Supremo Gobierno y
a los militares, que le apreciaban sinceramente. La Prensa
del país entero enlutó sus columnas»,
«Amado en vida, fué llorado por el país entero en la hora
tristísima de su muerte; porque su alma blanda era sensible
al dolor ajeno y la filantropía fué una religión de su cariño
por la humanidad».
Algún día se recogerán en los anales patrios las escenas
de su vida del soldado, para formar a la juventud con el
ejemplo de su nobleza. Los episodios que se recuerdan de
su vida enaltecen su memoria y su nombre; pues revelan su
elevado carácter, su amor a la patria y su grandeza de es
píritu).
Es el General Maturana del Campo el mejor modelo del
militar, del ciudadano y del hombre de estado, por su indo
mable valor, su fidelidad a las leyes nacionales, su pundo
nor y gran patriotismo, su espíritu de trabajo y abnegación
y su carácter entero, recto y justiciero.
La Capital de la República honra una de sus calles centra
les con el nombro de este patriota distinguido, y pocos co
mo él merecen perpetuar en el bronce sus valiosos servicios
públicos y excelsas virtudes para que sirvan de hermoso
ejemplo a las generaciones que se forman.
LA FAMILIA MATURANA V SU PARENTELA
Pertenecía el General Maturana del Campo a una familia
opulenta y distinguida, «que ha tenido, dice Figueroa en su
Álbum Militar, representantes ilustres en la cultura y socia
bilidad chilenas.
Marcos Maturana del Campo era también un gran señor
por su elegancia, maneras cultísimas, severo consigo mismo
y lleno de afabilidad y llaneza con los demás. Una mirada
dura de Maturana a un oficial muy celebrado por su espiritualdíid
y graríia, que dejó escapar una palabra impropia en
su presencia en circunstancias en que sirviendo con toda
gentileza el té en casa del General se quemó al coger la te
tera, fué como un rayo que lo trastarnó hasta el punto de
no poder contener su emoción, teniendo que abandonar el
comedor sin poderse dominar ni saber lo que hacía,
El padre del General Maturana, Don Manuel Jesús Matu
rana Guzman, fué diputado al Congreso Nacional en 182S
por la Provincia de Valdivia y formaba parte de la Comi
sión de Beneficencia. «Había desempeñado, dice un docu
mentó presentado en 1824, varias veces gratis la vara de
Censor y otras laboriosas comisiones a favor de la Patria,
franqueándole buenas contribuciones y era un agricultor
progresista».
La madre del General, doña Petronila del Campo, herma
na paterna del Escribano Público de San Fernando don Ma
nuel del Campo y León fué hija legitima del 2° matrimonio
del caballero francés don Juan Bautista del Campo y Per
lliolá y de doña Antonia de Saavedra y Arrióla, dueños de la
hacienda de Panquehue, en el departamento de Caupolicán.
El General Maturana del Campo contrajo primeras nup
cias con doña Francisca Molina y Berbén, hija legítima del
bravo sarjento Mayor de la Independencia don Francisco
Javier de Molina y de doña Concepción Berbén. Se casó en
segundas nupcias el 9 de Abril de 1810 en el Sagrario con
doña Trinidad Palazuelos y Astaburuaga, hija de don Pedro
Fernández de Palazuelos y Aldunate y de doña Teresa Asta -
buruaga y Pizarro, y nieta del Alcalde de Santiago don Pe
dro Fernández de Palazuelos Ruiz de Ceballos y de doña
Josefa Aldunate Barahona y Acevedo Borja,
Doña Trinidad era hermana de doña Mercedes, la madre
del Senador don Vicente Reyes: de don Pedro, Diputado de
Serena en 1829 y Secretario del Ministro Plenipotenciario en
Roma en 1824; de don Juan de Dios, casado con doña Ro
sario Ramírez y Cortés hija de don Manuel Ramírez y Mo
rales, primo de doña Teresa Ramírez, casada con el tío del
General Maturana don Gregorio Maturana y Guzman; de don
José Antonio, casado con doña Carmen Zuazagoitía, de don
Manuel, don Ángel y doña Rosa Palazuelos Astaburuaga.
Era hermana también doña Trinidad, del Diputado don
Juan Agustín Palazuelos y Ramírez casado con doña Clorinda
Maturana y Palazuelos, hija del General, de don Pedro
Enrique, doña Manuela y don Vicente Palazuelos y Ra
mírez.
Eran tíos paternos de doña Trinidad: don Manuel José,
don Agustín, don Antonio, doña Ana Josefa Palazuelos Aldunate,
casada con el Marqués de la Pica don Santiago Irarrázabal
Portales, doña María Encarnación, casada con don
Santiago Portales Larraín y doña Manuela, casada con don
Manuel Salas Corvalán,
Eran tías maternas de doña Trinidad: doña María Josefa
Astaburuaga Pizarro, casada con Oteagui, doña Margarita,
casada con Zuazagoitía y doña Francisca, casada con don
Luis Ariztía.
Por último, fueron primos hermanos suyos; doña Tránsito
Irarrázabal Palazuelos. casada con don José Manuel Guz
mán Echeverría, don Galo Irarrázabal Palazuelos casado
con doña Josefa Smith, doña Manuela Salas Palazuelos, ca
sada con don Manuel Bascuñán Aldunate, don Pedro Salas
Palazuelos, casado con doña Rafaela Errázuriz Aldunate,
don Manuel José Salas Palazuelos. casado con doña Tránsi
to Portales Palazuelos, don Santiago Salas Palazuelos, casa
do con doña Dolores Errázuriz Sotomayor, doña Antonia y
doña Melania Salas Palazuelos, casadas con don Isidoro
Errázuriz Aldunate, don Diego Portales Palazuelos, el Gran
Ministro, doña María Mercedes Portales Palazuelos, casada
con don José Ignacio Eyzaguirre Arechavala,
DESCENDENCIA DE LOS TÍOS DEL GENERAL MATURANA
El Maestro de Campo don Cayetano José de Maturana y
los Ríos, y su esposa doña Bernardina de Guzman y Herrera
tuvieron por hijos suyos, además de don Manuel Jesús pa
dre del General, a los que van a continuación:
1) Don Pedro José de Maturana y Guzmán.
2) Don Gregorio de Maturana y Guzmán,
3) Don Bernardino de Maturana y Guzmán
4) Don Marcelino de Maturana y Guzmán.
5) Don Felipe de Maturana y Guzmán.
6) Doña Dolores de Maturana y Guzmán.
7) Doña María de Maturana y Guzmán.
8) Don José de Maturana y Guzmán.
9) Doña Tomasa de Maturana y Guzmán,
10) Doña Catalina de Maturana y Guzmán.
11) Doña Micaela de Maturana y Guzmán.
1) El gran patriota de quien ya se habló, el Comisario
Comandante de las milicias de Colchagua, don Pedro José
Maturana y Guzmán, bautizado en San Fernando el 8 de
Junio de 1772, casó con doña María Antonia de Guzmán,
hija legítima de don Juan Manuel de Guzmán y Herrera Sotomayor
y doña María de Gracia Gajardo y Gaete.
Cuando Manuel Rodríguez, el Padre de la Patria, hizo
deponer a las autoridades de Colchagua, la junta de vecinos
nombrada por los hacendados de la Provincia eligió a don
Pedro José Maturana como Jefe de San Fernando,
Hijos legítimos de don Pedro José fueron:
Don Pedro José, Intendente de Colchagua, casado con
doña María del Rosario Cortínez Maturana, en Rengo el 18
de Marzo de 1820, y con doña Manuela Valenzuela Silva.
Don José María, casado con doña Dolores Prats.
Don Juan José, casado con doña Catalina Cortínez Ramírez
de Arellano;
Don José Luis, casado con doña Gertrudis del Campo el
12 de Mayo de 1820 en Rengo;
Don José Manuel, casado con doña Antonia de Quezada
Badiola y con doña Ana María Maturana y López, el 6 de
Mayo de 1849 en San Fernando;
Don Juan, casado con doña Rosa Maturana del Campo,
el 15 de Marzo de 1819, en San Fernando;
Don Simón, casado con doña Francisca Guzman y Ortúzar
Doña Tomasa casada con don Diego Blanco y Maturana,
en Rengo. Doña Francisca Guzmán y Ortúzar era hija legítima de don Pedro
Nolasco Guzmán Quezada y doña Clara de Ortúzar e Ibáñez y hermana de
doña Isabel, casada con don Pedro Nolasco Vial Guzmán, de doña Jesús,
esposa del Senador don Juan de Dios Vial del Río; de don Fernando, casa
do con doña Carmen Besoaín y de doña Agustina Guzmán Ortúzar (casada
con el Diputado de San Fernando don José María Ugarte Castelblanco.
Era prima de don Ambrosio Guzmán Palacios casado con doña Fran
cisca Aldunate Carvajal, de don José Antonio Guzman Palacios casado con
doña Petronila Reyes y Gallón de Célis, de don Juan Antonio Guzmán
Palacios casado con doña Mercedes Cruz y Zapata, de doña Manuela Guz
mán Palacios casada con don Juan José Echeverría y Ahumada, del Co
ronel don Juan Enrique Guzmán Ibáñez casado con doña Rosario Avaria y
Ortiz de Zarate, de don Diego Guzmán Ibáñez casado con doña Josefa
Echeverría Larraín, de doña Carmen Guzmán Ibáñez casada con don San
tiago GandariLas Romero, de doña Mercedes Guzmán Ibáñez casada con
don Juan José del Campo Lantadilla, de doña Antonia Guzmán Ibáñez
casada con don Francisco Javier Videla del Águila.
Don Simón Maturana Guzmán y doña Francisca Guzmán Ortúzar eran
tíos de don Pedro Nolasco Guzmán Besoaín, casado con doña Mercedes
Moreno Correa, de don Antonio Guzmán Besoaín casado con doña Geno
veva Aránguiz Fontecilla, del Senador don Leónidas Vial Guzmán, de don
Pedro Nolasco Vial Guzmán, del Senador don Alejandro Vial Guzmán,
casado con doña Leonor Carvallo Ureta, del Ministro de Estado don Nicario
Vial Guzmán casado con doña Rita Carvallo Ureta, de don Blas Vial
Guzmán, de don Juan de D. Vial Guzmán casado con doña Rosa Guzmán
Doña Juana casada con don Pedro Antónin Cortínez y Ra
mírez de Arellano, i Petronila y doña María Josefa, casadas oon don
Agustín Cortínez y Ramírez de Arellano, y
Doña Dolores Maturana y Guzmán casada con don Juan
Francisco Blanco y Maturana.
(■iixiniin y de don Juan Agustín Duarte Guzmán, casado con doña Sofía
y doña Delfina Ovalle Vicuña.
Doña Francisca Guzmán utilizar de Maturana era sobrina de don José
Manuel Ortúzar casado con doña María del Carmen Formas Patiño, y
doña Antonia Ortúzar casada con don Antonio de Echeñique, de doña Jo
sefa Ortúzar casada con don Manuel Covarruvias Barboza y doña tenacia
Ortúzar ca-índii con don lilas González.
Doña Concepción Maturana Guzman, hija de don Simón Maturana _v
doña í'rmiriscn Guzman. casada con don Domingo Velasco Cotapos. hijo
.egitinio de don .losó Domingo Velaseu iitl Castillo y doña Antonia Pérez
Cotapos y Lastra, nolirinos del Conde di- Quinta Ak-gr<- -="" -al="" -ma="" .="" .mercedes="" 10="" 1745="" 1770="" 1772="" 1784="" 1829="" 1840="" 1866.="" 1867.="" 1890="" 18="" 1r-.9="" 20="" 25="" 2="" 31="" 4="" 50="" a.tonefa="" a="" abogado="" abril="" abuela="" abuelo="" abuelos="" adem="" administraci="" administrador="" agr="" agust="" ahumada="" ai="" aiiu="" al="" alcalde="" alejandro="" all="" ambos="" amero.="" andrea="" antonia="" antonio="" ar="" arellano="" arf="" argomedo="" as="" atura="" avaria="" balmaceda="" banco="" bartolina="" bascuii="" bautista="" bautizado="" bell="" bella-="" benigno="" bernab="" bernardo="" bi="" bio="" blanca="" blanco="" blas="" bolsa="" brica="" buen="" ca="" cabada="" cabado="" calvo="" campo:="" campo="" campofr="" car="" carbon="" carmen="" cartera="" carvajal.="" carvajal="" cas="" casada="" casado="" castella="" castro="" catedr="" cayetano="" cecilia="" celebrada="" cerda="" cisco="" cl="" clara="" club="" co="" colas="" colchagua="" comercial="" como="" comunidad="" con="" condona="" consejero="" consiguiente="" cort="" corte="" corvajal="" covarrubias="" cruchaga="" cubada="" cuevas.="" cuevas="" d="" da="" dad="" dama="" de="" dei="" dejhcrrera="" del="" dice="" diciem32="" diego="" dios="" diputado="" director="" do="" dolores="" don="" donju="" dou="" ds="" due="" e="" echeverr="" edelm="" eduardo="" el="" empresas="" en="" ense="" era="" eran="" es="" estado="" estanco="" esteban="" f="" falleci="" feli="" feliciano="" felipe="" fer="" fera="" fernando="" feti="" financista="" fiscal="" fontecilla="" fran="" francisca="" francisco="" fray="" fu="" fue="" fuentes="" fuerit.es="" fundador="" fundos="" gabriel="" gaete="" gandarillas="" gas="" gaspar="" ge="" general="" gertrudis="" gorostizaga="" grado="" gran="" grandes="" grego="" gregorio="" gu="" guaca="" guez="" gumn="" guti="" guz="" guzman:="" guzman="" h1jm11ekt0="" h="" hacendado="" hacienda="" hermana="" hermano="" herre="" herrera.="" herrera="" hija="" hijajleg="" hijas="" hijo="" hijos="" hipotecario="" ho="" hoco="" hortensia="" huana="" i:="" i="" iglesias="" ignacia="" ignacio="" iiii="" iiumhehto="" ildovinosy="" ili="" ilustraci="" in="" inda="" inde="" industriales="" infante="" instituto="" ir="" irarr="" is2="" isabel="" jas="" je="" jenes="" jer="" joaqu="" jorge="" jos="" josefa="" juan="" juana="" juez="" julia="" julio="" junio="" la="" lana="" larra="" larrain="" las="" lebu="" leg="" legitima="" legitimo="" len="" lenzuela="" leo="" leonarda="" les="" letrado="" lilsabuelo="" linos="" lira="" lisperguer.="" llaig="" llamirez="" lmnarda="" lo="" loa="" lonquimay="" loreto="" los="" luis="" luisa="" lujos="" m="" mackenna.="" mackenna="" maestre="" mal="" man="" manantiales.="" manual="" manuel="" manuela="" mar="" margarita="" mari="" maria="" mariana="" marqu="" marquesa="" matilde="" matrimonio="" matu="" maturana="" mayo="" maz="" men-="" mena.="" mendieta="" meneses="" mercede="" mercedes="" miguel="" minas="" minera="" ministro="" mismo="" mo="" molina="" monja="" monroy="" monte="" montero="" montes="" mor="" morales="" muchas="" muy="" n.="" n="" nacional.="" nacional="" nales="" nancagua="" nando="" ncagua="" nez="" nguiz="" ni="" nicol="" nieta="" nimo="" no="" non="" noviembre="" nsito="" nupcias="" o="" obispo="" omcdi.="" ort="" ortiz="" oruna="" os:="" otras.="" otras="" ouq="" oyarz="" p="" pa="" padre="" palazuelos="" palqui="" pastor.="" patria="" pauta="" pedegue="" pedro="" pendiente="" petr="" petronila="" piedra="" pilar="" popular="" por="" prado="" prema="" prest="" prima="" primera="" primeras="" primo="" propiedades="" que="" quinchao="" r.sado="" r="" ra="" rafaela="" ram="" ramirezy="" rana="" rasado="" rehus="" relator="" rencoret.="" rencoret="" rente="" reto="" reyes="" rez.="" rez="" rigo="" rime="" rita="" rivilla="" rm="" ro="" roco="" rodr="" rodrigo="" rojas="" rosa="" rosales="" rosario="" rozas="" rravo.="" rrez="" rtamin="" s="" san="" santeliaes="" santiago="" scones.="" se="" seco="" secretario="" segunda="" segundo="" sim="" sima="" so="" socie="" sociedad="" solar="" son="" sotomayor="" sqnez="" squez="" sta="" su="" suegro="" suegros="" sus="" t="" talento="" tambi="" te="" tejidos="" teniente="" teras="" teresa="" tertsa="" tesorero="" test="" ti="" tiago="" tico="" tilcoco="" tima="" timas="" timo="" tiro="" tle="" tocornnl="" todos="" tom="" tomasa="" torga="" toro="" tr="" tu="" turana="" u="" ubi="" uelos="" ugarte="" undurraga="" uno="" urbanas="" ureta="" urz="" v="" va="" vajal="" vald="" valduvinoi="" valencia="" valenzuela="" valladares="" van-="" var="" vargas="" varias="" vasta="" veces="" vel="" velasco="" velasen="" victoria="" vicu="" viembre="" virginia="" vista="" y="" ygajardo="" zabal="" zar="" zarate=""> el
10 de Junio de I83Ü en Guacarhue, hijo legítimo del Dipu
tado don Manuel Feliú Ahumada y doña Mercedes Mínese?
y Pérez de Valenzuela, y
Doña Francisca Maturana y Ramírez, casada con don
Marcelino Celis, hijo legítimo de don Juan Celis Pardo y
doña Justa Salas y Soto.
Del segundomatnmonio de don Gregorio de Maturana y
Guzman con doña Rosario Ramírez nació:
Doña Felicitas, casada con don Ms-nuel Antonio Ceü>. hijo
legítimo de don Manuel José Celis Salas y doña María de los
Kl. GENERAL MATURANA 35
3) Don Bernardino de Maturana y Guzman easó con doña
Concepción Feliú y Ahumada, hija legitima de don Pedro
Feliú, caballero español, oriundo de Cataluña, y de doña
Juana de Ahumada y Valenzuela. Don Pedro fué de los
fundadores del pueblo de Peumo, donde pidió un solar para
construir su casa el 24 de Agosto de 1768. Ya en esa época
tenía 6 hijos y era propietario de 418 cuadras en San José
de Coltauco.
De! matrimonio de don Bernardino de Maturana con la
señora Feliú, nacieron:
El Intendente de San Fernando don Pedro Maturana Fe
liú, laborioso y progresista mandatario, que a sus expensas
y con dineros de su familia y erogaciones de los vecinos fun
dó el Liceo de Hombres y una Biblioteca Popular. Don Pe
dro contrajo primeras nupcias con doña Magdalena de las
Cuevas y segundas con doña Catalina Villete viuda de don
Martín Echavarría el 20 de Abril delS'^. Falleció en San
tiago, siendo Intendente déla provincia de Colchagua el 22
de abril de 1852.
Don Ramón Maturana Feliú, bravo y distinguido militar
de caballería, juzgado por el General Maturana del Campo
como el militar más sereno y más valiente que había cono
cido. Contrajo matrimonio con doña María Dolores Meneses
y Pérez de Valenzuela, hija legitima del Ministro Diputado
délos Manantiales, don Julián Meneses Alvarado y doña
Muría del Tránsito Pérez de Valenzuela y Ahumada,
Don José Maturana y Feliú, casado con doña Mercedes de
| a Vega y Feliú, hija legítima del caballero español don
Francisco de la Vega Gil y Sierra y doña Andrea Feliú y Zamorano.
Don Diego Maturana y Feliú, easado con doña Juana l'eliú
y Meneses en Nancagua el 10 de de Febrero de 1822,
hija legítima del Diputado al Congreso Nacional y Capitán
■tl> FKAY HUMBERTO MATUKANl
de la Independencia don Manuel Feliú Ahumada y doña
Vlercedes Muñeses y l'érez de Valenzuela.
Doña Mercedes Mal.in;i na y Feliú. casada con don José
Blanco Maturana, hijo legítimo de don Juan Francisco
Blanco Ramírez y doña Tomasa Maturana y Guzman.
Doña Petronila Maturana y Feliú. casada con don Manuel
.losé de Avaria y Ortiz de Zarate, hijo legitimo de don José
Saturnino de Avaria Vásquez de Osnrin y doña Dolores Or
tiz de Zarate y Cruz. Don Manuel Avaria estaba relaciona
do con los Condes de Sierra Bella, ios Marqueses de Piedra
Blanca de Huana, los Presidentes Salamanca. Cmuo de Apon
te de Chile y Matienso. de Chamas. Eran sus ascendien
tes el conquistador Diego Sánchez de Morales y el Oidor don
Juan Cajal. El suegro de doña Pet.mnila Maturana era
Maestre de Campo y Comisario de la caballería de Quillota.
El marido de doña Petronila era hermano de doña Petronila
Avaria, casada condón Diego Jaraquemada y Alquízar, de
doña Rosario, casada con el Teniente Coronpl déla Indepen
dencia don Juan Enrique Gnzmán Ibáñez, de doña Dolores,
casada con don Pedro Aldunate y Toro; de doña Ana Jo
sefa, casada con don José Vigil y Toro y con el General de la
Independencia y Ministro de listado don Santiago Aldunate
y Toro; de doña Josefa, casada con don Juan Francisco délas
Cuevas y Santelices; de don José Martín, casado con doña
Ignacia Santelices y Agüero; de don Manuel Francisco, ca
sado con doña Dolores Luco y Herrera; de don Ramón Es
teban, casado con doña Mercedes Leal y del clérigo don Joa
quín de Avaria. Doña Petronila Maturana Feliú y su mari
do don Manuel José Avaria eran tíos de doña Alejandra
Cuevas y Avaria, casada con don Francisco de Borja Valdés
y Aldunate, de doña Irene Cuevas y Avaria. casada con don
Adolfo Ortúzar, de doña/Manuela Cupv;.s y Avaria, casada
condón Ramón Santelices y Cerda, de doña Loreto Avaria y
Santelices, casada con don Diego Tagle Echeverría, de don
Luis Avaria y Santelices, casado con doña María de ja Luz
Correa y Ovalk. de don José Marcial Vigil y Avaria, casado
EL GENERAL MATURANA 37
con doña Eloísa Zañartu y de don Manuel Aldunate y Ava
ria, casado con doña Albina Bascuñán y Vigil.
Doña María del Carmen Maturana y Feliú, se casó con
ilon Juan Xepomuceno Luco y Sotomayor, hijo legítimo de
'Ion Francisco Luco y Aragón y de doña Ana Sotomayor y
Herrera. Don Juan Xepomuceno era primo de don Pedro
Nolasco Luco y Caldera, casado oon doña Mercedes y doña
Ana Josefa de Huici y Trucios; de don Ramón Luco y Cal
dera, casado con doña Juana de Andía y Várela, de doña
María Luco y Caldera, casada con don Manuel de la Cerda y
Concha, de doña Carmen Luco y Fernández de Leiva, casada
condón Lorenzo Montt y Valenzuela, de doña Mercedes
Luco y Fernández de Leiva. casada condón Ramón García
Huidobro y Aldunate, Marqués de Casa Real, de don José
Antonio Lugo y Fernández de Leiva, casado con doña Micae
la Prado y Jara Quemada, de doña Dolores Luco y Fernán
dez de Leiva, casada con don Ramón Barros y Fernández de
Leiva. de don Pedro José Luco y Fernández de Leiva, casa
do con doña Agustina Barros Luco y de don Joaquín Luco
y Fernández de Leiva, casado con doña Matilde Barros Luco.
Doña Ana Sotomayor, casada con don Francisco Luco y
Aragón, era hija legítima de don José Antonio Sotomayor y
Serrano y de doña Carmen Herrera Sotomayor. Don José
Antonio era hermano de doña Agustina, esposa de don Ma
nuel Bascuñán y .Meneses, de don Francisco, casado con doña
María de la Concepción Elzo y Ureta; de doña Javiera, es
posa de don Antonio Gamboa: de doña Josefa, madre de
Fray Ignacio Molina; de doña Ana, esposa de don José Astorga
y Montaner. Era tía de doña María del Carmen Sotomayor
y Elzo, casada con don Fernando Errázuriz Aldunate,
padres de don Javier, casado con doña Concepción Errázu
riz, de don Fernando, casado con doña' Ro=a Ovalle Errázu
riz, de doña Fidela, casada con don Javier Salas, de don
Juan Manuel, casado con doña Ta dea Errázuriz Mayo, de
don Pedro, casado con doña Gertrudis Ovalle Errázuriz y de
38 KKAY HUMBERTO MATURANA
doña Dolores Errázuriz Sotomayor, esposa de don Santiago
Salas Corvalán.
Doña Manuela Maturana y Feliú, casada con don Vicente
Luco y Sotomayor, hijo legítimo de don Juan Martínez de
Luco y doña Ana Sotomayor Herrera.
4] Don Marcelino de Maturana y Guzman, casado con
doña Margarita Mardones y fallecido sin sucesión en 1819.
5) Don Felipe de Maturana y Guzman, contrajo ma
trimonio en Rengo el 2 de Enero de 1822 con doña Micaela
López y Guzman, hija legitima de don Juan Enrique López
y Ruiz de Alcázar y de doña Francisca Guzman y Gajardo.
Fueron hijos suyos:
Don José de la Cruz, don Bernardino, don Marcelino, don
Juan Francisco, don Rafael, muertos todos sin sucesión.
Don Francisco, casado con doña Amelia Luque.
Doña Carmela, casada con don Francisco Fuentes Matu
rana, hijo legítimo de don José de Fuentes Ramírez y de
doña Dolores Maturana y Guzman.
Doña Dolores, casada con don Ramón Jara.
Doña Ana María Maturana y López, segunda esposa de
don José Manuel Maturana Guzman viudo de doña Antonia
Quezada y Badiola.
6) Doña Dolores de Maturana y Guzman, casada con don
José de Fuentes y Ramírez, hijo legítimo de don Antonio de
Fuentes y Jofrc de Loayza y de doña Teresa Ramirez v
Cáete.
EL GENERAL MATURANA ÍS9
Don José Antonio déla Fuente era hijo legítimo del Co
misario General don Miguel de Fuentes y Zapata, hermano
éste de doña Josefa de Fuentes y Zapata, esposa de don
Francisco de Barros y Aránguiz, casado con la sobrina del
Marques de Montepío, doña Mercedes Andonaegui y Aguirre,
padres del Presidente de la Cámara de Diputados don Ma
nuel Barros Andonaegui, que casó con doña Agustina Fernán
dez de Leiva y con doña Mercedes Moran y Fuenzalida.
Don Manuel Barros Andonaegui es el padre de los Barros
Fernández de Leiva y de los Barros Moran, y abuelo de los
Barros Luco, Barros Arana, Barros Varas, Barros Barros,
Barros Gandarillas, Barros Valdés, Barros Fuenzalida y Ba
rros Méndez.
Doña Josefa de Fuentes y Zapata contrajo segundas nup
cias con el General don José de Agüero y Salinas, cuñado
de don Francisco Irarrázabal y Portales, casado con doña
Josefa de Agüero y Salinas,
El Comisario General don Miguel de Fuentes y Zapata
fué hijo legitimo del Maestre de Campo don Luis Miguel de
Fuentes Pavón y Herrera y de doña Juana Zapata y Mena
y nieto de don Valeriano Zapata y Maldonado y de doña
Constanza de Mena y Chacón, su mujer.
Don Valeriano Zapata, abuelo de don Miguel de Fuentes,
era sobrino de doña Isabel Zapata, casada con don Tomás
de Ovalle y Pastene y primo de doña Nicolasa Zapata, espo
sa del Teniente de Capitán General don Antonio de Irarrá
zabal, padres del Marqués de la Pica don Fernando de Ira
rrázabal, casado con doña Agustina Bravo de Saravia, hija
del primer Marqués y cuñada del Presidente Meneses,
El Maestre de Campo don Luis Miguel de Fuentes era hi
jo legítimo del Maestre de Campo don Alonso de Fuentes
Alvarado y doña Leonor de Herrera y Valderrama, hija és
ta del General don Andrés de Herrera y doña Francisca Or
tiz de Valderrama.
Era tía abuela dedon José Antonio de Fuentes, suegro de
doña Dolores Maturana Guzman, doña María de Fuentes Al10
FRAY HUMBERTO MATURAN.l
varado, esposa de don Frmciseo de Mena, abuelos de los
Ovalle Mena y Mena Zapata.
Don Alonso y doña María de Fuentes Al varado eran hijos
legítimos de don Luis de fuentes Pavón, hijo del español
don Diego deFuentes. Veinticuatro de Jerez de la Frontera.
Don José de Fuentes y doña Dolores de Maturana Guz
man, Tiieron padres de doña Leonor Fuentes Maturana, herninsisini'-
í dama que de su segundo enlace condón Honorio
Concha y Silva tuvo a doña Atractiva, que casó i-m\ el Dipu
tado don Alejandró Maturana y l'Vliú. I>i>ñn Leonor había
casado en primeras nupcias con don Agustín Cortínez y Ra
mírez de Arellano, hijo legítimo de den Manuel José Cxtínez
Bravo de Xaveda y de doña María Ramírez de Ar-llano,
su primera esposa. Don Honorio Concha fué hijo leiíih' ,,. de
don Ambrosio Concha Bravo de .Xaveda y doña Orne ;-i.fón
Silva, nieto de don Agustín de la Courlia y Cruz y de !píisa
doña Micaela de la Cruz. Doña Gertrudis Bravo de Xave
da y Gareés era hija legitima del Corregidor y Tem-nte de
Capitán General, en el partido del Maule, don José \i.tonio
Bravo de Xaveda y Maturana y doña Mercedes Garre*, nie
ta del General don Ballasar Bravo de Xaveda v Ztiñi:j.'. v de
doña María Urzula Maturana y Hernández, hermana ésta
riel General don Juan Ignacio Maiurana y Hernández, v
biznieta del Corregidor de Santiago don Kernando Bravo de
Xaveda y Escobar de los Ríos y de doña Francisca de Zúñiga
y Jof ré.
Don José Antonio Fuentes Maturana,
Don Juan, casado con doña Rufina Cuntí.
' J)on Francisco, casado con dona Micaela López Maturana
-17 de Oclubredfi-1^0. ■-
Don Manuel, casado con doña Era nei
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